Fue así que apelamos a su gente. Y lo dijimos sin vueltas: “TÚ eres el teatro”.
En todas las gráficas, publicidades, redes y fachada del teatro se incorporaron fotos reales de los asistentes y personal del teatro que quisieron participar. Hicimos evidente lo latente.
Además la revista del teatro fue completamente rediseñada y se puso toda la información en entornos de la vida cotidiana (como una agenda real y escrita a mano, una pantalla de computadora, un corcho con papelitos…) para reforzar aun más la experiencia.















